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miércoles, 16 de mayo de 2018

Cómo introducir a los hombres en "el mundo femenino"

Por mucho empeño que pongamos en ello, los hombres no van a ser nunca musculosos y fuertes caballeros andantes con alma y sensibilidad de mujer. Algunos ni siquiera serán musculosos, pero esa es otra cuestión.Si queremos que entren en nuestro mundo, tenemos que hacer que lo deseen y que se sientan admirados y dignos de nuestra confianza. La clave es aprovechar las cualidades masculinas para que aprecien, comprendan y disfruten del “mundo femenino”.

Por Alicia Misrahi

martes, 8 de mayo de 2018

Memorias de África

Karen Blixen y Denys Finch-Hatton

En 1913, la danesa Karen Blixen (1885-1962), más conocida por su pseudónimo literario, Isak Dinesen, compró una granja al pie de las colinas de Ngong en Kenia después de convencer a su primo Bror Blixen (1886-1946) para establecerse en África. Se casaron al día siguiente de su llegada al continente en enero de 1914.
Este matrimonio fue por pura conveniencia ya que en realidad Karen estaba enamorada del hermano gemelo de Bror, Hans, quien nunca la correspondió. Bror Blixen, más zafio y juerguista que su hermano, no fue capaz de dirigir la plantación y empezó a gastar grandes sumas de dinero. Al poco tiempo de casados contagió la sífilis a su mujer, quien sufrió muchísimo durante toda su vida a causa de esta enfermedad.

Por Alicia Misrahi

La aparición del hombre soñado
El 5 de abril de 1918 el matrimonio conoció en casa de unos amigos a Denys Finch-Hatton (1887-1931), un oficial británico de permiso que en aquellos momentos contaba con treinta y un años y tenía todo para conquistarla: era guapo, educado, inteligente, atento, culto, licenciado en Eton, eterno aventurero, poseedor de una avioneta con la que podían hacer apasionantes incursiones y, como ella, fascinado por África y por sus gentes. Bror, que al parecer tenía bastante sentido del humor, solía presentarle como “mi excelente amigo y amante de mi mujer”.

Memorias de África
Karen Blixen y Denys Finch-Hatton

sábado, 5 de mayo de 2018

Yo me rebelo

Yo me rebelo. Como tras cuatro años de intentar gastar lo menos posible y encontrar trabajo de lo que sea sigo con el mismo trabajo cutre de traductora explotada que no llega ni a mediados de mes, dedicaré mi energía a escribir mis libros, mis artículos, mis poesías o a lo que en ese momento me venga en gana.

Yo me rebelo. A partir de ahora viviré (aun más) como quiera, sin obligarme a nada por nadie, que todo el mundo vuele libre y haga lo que desee.

Yo me rebelo. Si no me apetece, no saldré de casa. Que venga a verme quien quiera. Es bien recibido.

viernes, 4 de mayo de 2018

¡Sí! Cómo sentirte bien

No me importa que la letra sea sencilla. Es arrebatadora. No me importa que todo se haya hundido o esté en proceso de hacerlo. Me siento bien, sabía que podría. Me siento genial cuando estoy entre tus brazos. ¡Te tengo!
Desde el eufórico "UAAAAA" inicial hasta los deslizantes pasos de baile sincopado de tigre eléctrico, ME SIENTO BIEN.
¿Bailas conmigo? Aquí va el vídeo, sin anestesia:

Feel good, James Brown joven


La letra en inglés:
Wo! I feel good, I knew that I wouldn't of
I feel good, I knew that I wouldn't of
So good, so good, I got you

martes, 18 de julio de 2017

Niños traviesos con perro

Antes de que me muerda alguien, estoy casi segura de que está hecho con Photoshop.
"Juega con los niños, me dijeron... Será divertido".


jueves, 7 de febrero de 2013

Sexy Baile de Máscaras

Escoger una identidad, cubrirla –y desvelarla, a la vez, con una máscara- y, quizá desinhibirse y soltarse para disfrutar, dejando a un lado las limitaciones y las normas cotidianas, es Carnaval. Una época donde la realidad se altera y todo es posible, ¿quieres jugar?




Por Alicia Misrahi. www.aliciamisrahi.com
Carnaval es la fiesta del color y de la primavera en pleno invierno, una tierra de nadie donde puede vivirse sin culpa casi todo lo que no está permitido normalmente. Máscaras y antifaces sirven para adoptar personalidades y actitudes distintas a las habituales y para vivir o plantear situaciones  y juegos imaginativos y con mucho morbo.


Máscara misteriosa que juega


martes, 29 de mayo de 2012

Pensamientos programados

Podría haber titulado Prejuicios o Pensamientos automáticos o Estulticia, pero prefiero Pensamientos programados (o pre-programados) para designar a ese conjunto de creencias e ideas que creemos que son nuestras pero nos han metido en la cabeza y salen a la luz cuando menos lo esperamos para proporcionarnos la solución más fácil.




Alicia Misrahi, escritora, página web: www.aliciamisrahi.com

Me llamo Lana y soy la viva encarnacion de los Pensamientos Automáticos y vivo muy feliz y tranquila, con la paz interior del que sabe en todo momento lo que hay que hacer porque le viene como una inspiración interior. El mundo no tiene misterios para mí, ni sobresaltos, automáticamente rebusco una creencia imbuida por mi educación, por los pensamientos programados de mis padres –que, todo hay que decirlo, intentaron vacunarme de mi tendencia Zen (aunque ellos la llamaban Cenutria) incitándome a pensar por mi cuenta-, por las creencias de mi etnia, mi entorno, mi grupo social, mi clase, mis amigas etc… y actúo en consecuencia. Sin fisuras, sin dudas.

jueves, 3 de mayo de 2012

Mentiras relativas

“Lo mismo te miento que te digo la verdad”  -dijo él para tranquilizarla la primera vez que le pilló en una gran mentira.
Ella supo que era sincero y que podía confiar en él.

Alicia Misrahi. Página web: www.aliciamisrahi.com
Podría haberle dejado, haber lanzado un jarrón para que se estrellara en su cabeza dándole tiempo para que se apartara –como sucedía en las películas-, haber vaciado el vino en su cara, haberle arañado los ojos… pero sonrió.





No era cirujano, esa fue su primera mentira desvelada, que ella descubrió accidentalmente durante su primera época juntos. Se hizo famoso por sus intervenciones de aumento de pecho personalizadas y por las operaciones de narices. Operaba cualquier parte del cuerpo de sus pacientes y la dejaba en su punto justo, pero sus tetas y sus narices eran sublimes, especialmente diseñadas y moldeadas con mimo para adaptarse a los cuerpos y caras de sus propietarios y mejorarlos notablemente sólo con una serie de toques sutiles.