Páginas vistas en total

sábado, 11 de junio de 2011

Autoengaños



(De Manual de la aprendiza de depredadora, Alicia Misrahi)

El autoengaño es otro de los obstáculos que se interpone entre nosotras y la libertad emocional, que, en ningún caso, quiere decir la soledad pues tenemos a nuestros “compañeros de”, a nuestros amigos o, quizá, a nuestros hombres o, incluso, si así lo decidimos, a nuestro novio.

Las mujeres somos especialistas en hacer más caso a lo que dicen los hombres que a lo que hacen, que es lo que da la clave de lo que piensan o sienten. Todas hemos conocido –o hemos sido- mujeres ahogándose en una relación desigual, tormentosa o, incluso, peligrosa. Hay casos especialmente tristes de mujeres enganchadas a hombres que las maltratan, engañan o aislan. Ellas valen mucho más que ellos, pero cuando se plantean acabar con la relación ellos formulan las palabras mágicas: “Te amo” y el mundo se pierde de vista.

Haz caso a lo que hacen, no a lo que dicen y, sobre todo, no le busques la vuelta a lo que quiso decir con determinada frase o al significado oculto de una mirada o de una expresión.


Si un hombre no llama es porque no está interesado. No hay más. Si un hombre da largas para quedar es que está en otros asuntos, sean otras mujeres o cualquier cosa. Si alguien tiene ganas de verte, encontrará el tiempo y la oportunidad.

La única excepción a estas verdades sobre los hombres es que no te llame porque ha muerto, porque está tirado en la cuneta o porque está ingresado moribundo en el hospital. En todo caso, también está en otros asuntos… Antes de que corras a llamar a los hospitales y a los bomberos deberías reflexionar sobre tus últimos movimientos y los suyos. Si hiciste una invitación y no la aceptó o si le llamaste y te dijo que ya te llamaría… De nada sirve que le llames o que te pongas en contacto con todos los servicios de urgencias. Mejor piensa que está tirado en una cuneta. En lo que a ti respecta es así.

No hay comentarios:

Publicar un comentario